Metiendo en vereda el Apache; los Servidores Virtuales

Llevo una temporadina de lo más productiva. Lo último que había decidido era pasar de complicarme la vida manteniendo una página web, y dejar que la magia del PHP y del MySQL hiciesen el trabajo sucio por mi, para conseguir algo decente en cuatro patadas bien empaquetadas gracias a Drupal.

Lo de Drupal no tuvo demasiado misterio, pero adecentar el estercolero que tenía por Apache, no iba a ser tan inmediato. Mi principal problema consistía en que la versión local de las páginas de AsturLiNUX que tengo en mi ordenador tienen que colgar de la raiz del servidor, porque sino no hay forma humana de conseguir encajar los enlaces, y por mucho que intentes adaptar las páginas, al final no consigues más que enlaces rotos por todas partes.

El problema en cuestión tiene su miga, ya que ¡el servidor es mio!, es decir, a ver quienes se creen las páginas de AsturLiNUX para tomar posesión de mi servidor de esa forma tan desvergonzada. Ya que tengo un dominio apañado, no parece muy lógico tener que andar escondiendo mis páginas en un subdirectorio para que las páginas de AsturLiNUX no se enfaden…

La solución: ¡Tux vendiga los servidores virtuales! Aunque la documentación del Apache hace presagiar que lo que estás a punto de acometer es algo así como una operación a corazón abierto, lo cierto es que con un poco de maña y algún vistazo a la configuración del Apache de Pintaiux, he conseguido que las páginas locales de AsturLiNUX sigan en la raiz de mi Apache, ¡pero en su propio servidor virtual! Vamos, que puedo ver las páginas desde mi casa, y para el resto del mundo tengo un servidor civilizado que muestra lo que tiene que mostrar, que no es otra cosa que mi página personal.

Ya puestos a trapichear, le pegué una pasadita a Nessus a ver qué tal estaba configurado mi Apache (mal, por supuesto), y con un poco más de trabajo he dejado mi servidor como los chorros del oro (o eso es lo que me gusta contarles a las nenas… o:-) Nada, que ya estoy hecho un Juaquer en toda regla, y las cosas van tomando una forma más presentable. En cuanto modifique un poco el aspecto de Drupal para que parezca mio y no suyo, lo traduzca a una lengua más cercana, configure algún tipo de galería de fotos, monte algún gestor de proyectos, actualice mi currículum… habré terminado con todo ¡Y NO TENDRÉ NADA MÁS QUE HACER!

En fin, va a ser cuestión de tomarlo con calma.

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